La convocatoria a elecciones para el próximo 9 de agosto en el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires volvió a poner en primer plano una situación que numerosos matriculados describen como una crisis institucional que se viene profundizando desde hace años.
Aunque la discusión pública se concentró inicialmente en la fecha elegida para los comicios, distintos sectores profesionales sostienen que el conflicto electoral es apenas una manifestación más de problemas que se arrastran desde hace tiempo y que alcanzan aspectos centrales del funcionamiento de la entidad.
Uno de los principales cuestionamientos está vinculado al cronograma electoral establecido por la actual conducción. Según explican distintos matriculados, el período habilitado para la presentación de listas se extiende entre el 12 y el 26 de junio, apenas catorce días corridos. Diversos sectores consideran que esos plazos dificultan la organización de alternativas y reducen las posibilidades de participación dentro de una institución que representa a profesionales distribuidos en toda la provincia.
La controversia adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta que las elecciones fueron convocadas para el 9 de agosto, apenas dos días antes de la finalización del mandato de las actuales autoridades.
Sin embargo, el malestar no comenzó con el proceso electoral.
La situación tiene uno de sus antecedentes más importantes en la última Asamblea Anual Ordinaria del Colegio, realizada en la ciudad de San Nicolás, donde la memoria institucional y el balance económico quedaron envueltos en una fuerte controversia.
De acuerdo con la información difundida entre los asistentes, la memoria fue rechazada por 50 votos contra 41, mientras que el balance obtuvo 49 votos negativos, 41 positivos y una abstención.
Los resultados reflejan que la mayoría de los asambleístas presentes se expresó en contra de ambos documentos.
Durante el encuentro también surgieron cuestionamientos sobre la información presentada por las autoridades y sobre la falta de respuestas satisfactorias respecto de diversas decisiones administrativas y económicas adoptadas durante el último período de gestión.
La tensión aumentó una vez conocidos los resultados de las votaciones.
Distintos participantes de la asamblea sostienen que, pese a la voluntad expresada por la mayoría de los presentes, posteriormente se adoptaron decisiones que terminaron modificando el resultado surgido de las votaciones. Según relatan, parte de los votos emitidos fueron cuestionados y finalmente se consideró aprobada documentación que había sido rechazada durante la votación.
Ese episodio generó un profundo malestar entre numerosos matriculados, que consideran que la situación afectó la confianza en los mecanismos institucionales del Colegio.
Los cuestionamientos no terminaron allí.
Según el testimonio de asistentes a la reunión, durante el desarrollo de la asamblea se produjeron momentos de tensión vinculados a pedidos de explicaciones sobre la gestión y a manifestaciones realizadas por representantes legales de la institución. Algunos participantes interpretaron determinadas expresiones como intentos de desalentar cuestionamientos o condicionar el debate interno en un momento especialmente sensible para la vida institucional del Colegio.
A partir de entonces comenzaron a multiplicarse las presentaciones, reclamos y pedidos de revisión relacionados con lo ocurrido durante aquella jornada, realizados ante el organismo provincial que regula el funcionamiento de los Colegios Profesionales.
En los últimos días, además, la situación sumó un nuevo capítulo con la circulación de un video que rápidamente se viralizó entre nutricionistas de toda la provincia. En ese material se exponen varias de las denuncias y cuestionamientos que desde hace meses vienen realizando distintos sectores de matriculados respecto del funcionamiento institucional de la entidad.

La repercusión fue inmediata.
Grupos profesionales, redes sociales y espacios de intercambio entre colegas comenzaron a debatir nuevamente sobre la situación del Colegio, el proceso electoral en marcha y la necesidad de fortalecer los mecanismos de transparencia y participación.
Incluso entre quienes expresaron dudas sobre el origen del video o sobre la utilización de herramientas de inteligencia artificial para su elaboración, numerosos profesionales coincidieron en señalar que la información allí presentada coincide con hechos y discusiones que vienen siendo planteados desde hace tiempo dentro de la institución.
En ese contexto, la elección prevista para agosto aparece cada vez menos como una simple renovación de autoridades y cada vez más como una instancia decisiva para definir el rumbo futuro de una entidad que atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
Con cuestionamientos sobre el proceso electoral, una asamblea cuyos resultados continúan siendo motivo de controversia, reclamos por mayor transparencia institucional y un creciente debate entre los matriculados, el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires enfrenta semanas que podrían resultar determinantes para su futuro.
Lo que ocurra de aquí al 9 de agosto no sólo definirá quiénes ocuparán los principales cargos de conducción. También pondrá a prueba la capacidad de la institución para recuperar la confianza de los profesionales a los que representa y restablecer la legitimidad de sus procesos internos.d futura de una institución que representa a miles de nutricionistas en todo el territorio bonaerense.
Con una comunidad profesional cada vez más movilizada, el desenlace de este conflicto podría marcar un punto de inflexión para el Colegio y definir el rumbo político e institucional de los próximos años.